Título original: A different man Año: 2024 Nacionalidad: EEUU Duración: 112 min. Género: Drama, Suspense Director: Aaron Schimberg Guión: Aaron Schimberg Reparto: Sebastian Stan, Renate Reinsve, Adam Pearson, Lawrence Arancio, Neal Davidson, Christopher Spurri, Owen Kline y Marc Geller
Sinopsis
Un ambicioso actor neoyorquino decide someterse a una intervención quirúrgica radical para transformar drásticamente su aspecto siguiendo sin embargo todo perturbadoramente exactamente igual en su vida...
Valoración
Lo mejor: la teatralización (literal pero sobre todo metafórica) para exponer los hechos narrados sorprende a la par que encandila, un inusitado recurso que aquí funciona a las mil maravillas por su puesta en escena; la profundidad motivacional (tanto concienciadora como interpretativa) logra remover conciencias, abordándose un tema tan delicado como sobre el que pivota la trama de manera sumamente delicada e inteligente; el apartado sintético (entendiendo como tal el maquillaje con una máscara como máximo ejemplo) alcanza cotas de excelencia suprema, subyaciendo el mensaje principal de que un cambio exterior jamás podrá paliar un déficit interior al residir en la actitud de cada cual de aceptarse a uno mismo la clave de la felicidad.
Lo peor: la motivación de determinada fémina (huelga aclarar cuál cuando se visiona la cinta) para sentir una fuerte atracción sentimental extraña mucho, dejándose entrever sin afirmarlo que se debe a una fascinación desde pequeña o un simple fetiche; la incidencia en el aislamiento que padecen algunas personas de físico diferente (por citar de un modo costumbrista a aquellos con malformaciones genéticas) termina resultando redundante, introduciendo a alguien que realmente lo alberga un tanto oportunista e incluso frívolamente; el híbrido de dramatismo con comicidad (los dos géneros que sin duda priman) carece de sentido en varios compases, descuidando la archiconocida toxicidad popular hacia un sector que reclama atención e intrusismo.
Daniel Espinosa
El baño del diablo (Severin Fiala y Veronika Franz, 2024)
Ficha técnica
Título original: Des teufels bad Año: 2024 Nacionalidad: Austria Duración: 120 min. Género: Drama, Suspense Director: Severin Fiala y Veronika Franz Guión: Damien Leone Reparto: Anja Plaschg, David Scheid, Maria Hofstatter, Natalija Baranova, Franziska Holzer, Martin Gschlacht, Elmar Kurz y Tim Alberti
Sinopsis
En lo alto de una colina una mujer ha sido expuesta a la vista de todos tras ser ejecutada por asesinar a un bebé por motivos desconocidos...
Valoración
Lo mejor: la opresiva atmósfera imperante (con reducidos escenarios en los compases con fuerte carácter psicológico pero de considerable extensión en los de mayor impacto) formaliza la excelsa fotografía, luciendo verdaderamente maravillosa e hipnótica en un territorio austríaco repleto de amenazas; la insoportable retahíla de vejaciones e incomprensiones que padecían las mujeres en la época en la que se circunscribe la historia (unos mediados del siglo dieciocho en los que los ritos paganos se asemejaban a la praxis de antepasados primitivos) resta terroríficamente plasmada, logrando que el espectador empatice con su sufrimiento hasta sentirlo propio; la contundencia visual (más allá de unos entornos captados magistralmente para mostrar la virginidad no solo del ser humano sino de la naturaleza misma) de ciertas escenas hiela la sangre, en especial las dos que casualmente coinciden con los momentos temporales más opuestos de la película.
Lo peor: el método de evitación de pecados respecto a almas puras (recurrido para expirar unas convicciones generadas a partir de una imposición social) resulta drástico e indefendible, pese a que hay documentados decenas de casos similares en los que las personas se veían prácticamente obligadas a ello para purgarse; el ritmo narrativo (tremendamente contemplativo) invita a cuestionarse si el visionado se trata de una pérdida de tiempo, prevaleciendo la parsimonia menos atractiva para profundizar en las dramáticas cuestiones abordadas a lo largo de una trama carente de entretenimiento al centrarse demasiado en asuntos particulares; la omnipresencia del cristianismo (corriente religiosa por antonomasia a nivel mundial) llega a aborrecerse, con una serie de simbólicos recursos a modo de fatales presagios que la tornan deplorable incluso para los fervientes devotos porque objetivamente la crueldad e incomodidad recogida apenas dista de la real de años atrás.
Daniel Espinosa
Twilight of the warriors: Walled in (Soi Cheang, 2024)
Ficha técnica
Título original: Jiu lóng chéng zhài: Wéi chéng Año: 2024 Nacionalidad: Hong Kong Duración: 125 min. Género: Acción, Suspense Director: Soi Cheang Guión: Au Kin-Yee, Chan Tai-Lee, Kwan-Sin Shum y Li Jun Reparto: Raymond Lam, Sammo Hung, Louis Koo, Philip Ng, Richie Ren, Fish Liew, Park Hon, Ken Wong, Cecilia Choi, Tony Wu y Man Kit
Sinopsis
Un emigrante ilegal se refugia en una pequeña ciudad donde es acogido bajo la protección del líder del lugar debiendo hacer frente junto a los demás marginados del clan a la invasión de un enemigo...
Daniel Espinosa
ALTERNATIVAMENTE...
La mesita del comedor (Caye Casas, 2023)
Ficha técnica
Título original: La mesita del comedor Año: 2023 Nacionalidad: España Duración: 88 min. Género: Drama, Suspense Director: Caye Casas Guión: Caye Casas y Cristina Borobia Reparto: David Pareja, Esrefanía Santos, Josep Riera, Claudia Riera, Eduardo Antuña, Itziar Castro, Gla Flores, Cris Dilla y Paco Benjumea
Sinopsis
Una pareja en crisis que acaba de tener un niño compra un mueble para el comedor convirtiéndose en la peor decisión de toda su vida...
Valoración
Lo mejor: el ritmo que impera consigue captar la atención plena del consumidor de principio a fin a excepción de un tramo central en el que el intercambio de vivencias se antoja redundante pero igualmente atractivo para quienes gusten este tipo de frenesí dialéctico; la enésima demostración en la que se traduce la obra que con talento se pueden lograr excelentes resultados pese a disponer de escasos recursos, aprovechándose las bondades (o maldades) de un guión repleto de plausibles ideas; la veneración pública del maestro Stephen King (en redes sociales manifestó su fabulosa recepción para con la película catalogándola de culto junto a otros halagos igualmente positivos) no hace sino ensalzar la ocasión, contradiciendo la nula distribución gozada hasta la incursión de la siempre transgresora plataforma Filmin.
Lo peor: el delirio se extiende tanto entre los personajes en determinados compases que el público llega a cuestionarse la seriedad de una propuesta que en realidad merece todo halago posible, ocasionando serio malestar por la contundencia de determinadas ocurrencias; el constante humor negro del que hace gala la cinta no agradará a aquellos menos próximos a la comedia menos políticamente correcta, abundando las situaciones macabras sin necesidad de mostrar explícitamente los elementos que causan tremendo desasosiego; la inexplicable decisión de no exhibirse en certámenes de género del territorio patrio (léase los especializados en la materia) en virtud de otros objetivamente inferiores, impidiendo que los acérrimos seguidores al mismo deleitaran tan celebrable pieza.
Daniel Espinosa
MaXXXine (Ti West, 2024)
Ficha técnica
Título original: MaXXine Año: 2024 Nacionalidad: EEUU Duración: 103 min. Género: Drama, Suspense Director: Ti West Guión: Ti West Reparto: Mia Goth, Elizabeth Debicki, Michelle Monaghan, Bobby Cannavale, Kevin Bacon, Moses Sumney, Giancarlo Espsito, Lily Collins, Sophie Thather, Larry Fessenden, Chloe Farnw y Uli Latukefu
Sinopsis
La única superviviente de una masacre sigue su viaje hacia la fama...
Valoración
Lo mejor: la recreación de la época en la que se desarrollan los acontecimientos (concretamente el año mil novecientos ochenta y cinco) es sencillamente maravillosa, con infinidad de detalles que transportan al espectador a tan anhelados momentos como si fueran presentes; la aproximación a las snaff movies (en especial en los compases más sangrientos) es sin duda uno de los aspectos más destacables de la película, logrando tornan la ocasión en una especie de tributo a tan denunciable pero atractivo subgénero; la retahíla de referencias a las anteriores cintas (desde frases hasta escenas) sirve de reclamo adicional para los acérrimos seguidores de las mismas, debiendo haberlas visionado previamente para captar plenamente dichos autohomenajes en una aparente invitación a reflexionar sobre ciertos temas que deriva en simple pero disfrutable entretenimiento.
Lo peor: la vulnerabilidad que denota la protagonista (paulatinamente va cobrando fuerza pero sobre todo al principio es moral e introspectivamente demasiado débil en comparación a hechos ya narrados) es propia de una precuela que de una tercera entrega de la franquicia, mostrándose mucho menos empoderada que en las otras dos; la singular esencia del autor (pocos se atreven a proponer determinados conceptos como él) solo se aprecia en las secuencias de violencia explícita, decepcionando en gran medida que haya optado por una trama básicamente comercial en lugar de una soberanamente arriesgada; el trasfondo tórrido que tanto caracteriza la saga (siempre de manera elegante e inteligente) apenas se atisba como mera excusa situacional, relegando la atención en un secundario de lujo como es Kevin Bacon que genera tanta curiosidad como odio siendo ajusticiado.
Daniel Espinosa
ANTERIORMENTE...
The prodigy (Nicholas Carthy, 2019)
Ficha técnica
Título original: The prodigy Año: 2019 Nacionalidad: EEUU Duración: 92 min. Género: Suspense, Terror Director: Nicholas Carthy Guión: Jeff Buhler Reparto: Taylor Schilling, Brittany Allen, Jackson Scott, Colm Feore, Peter Mooney, Olunike Adel, Byron Abalos, Mark Sparks y Mike Dyson
Sinopsis
Una madre preocupada por el comportamiento de su hijo está convencida de que algo sobrenatural pone en serio peligro sus vidas...
Valoración
Lo mejor: la modestia con la que el autor firma la producción (qué duda cabe que entretiene sobremanera del segundo uno al cinco mil quinientos), no tratando de abarcar más de lo humanamente posible que, por cierto, no es demasiado (aquí reside el principal problema de la misma, en la escasa originalidad y el nulo distanciamiento respecto a otras propuestas de semejante índole), de hecho tan poco como la justificación de algunas casualidades (la de la grabadora dispuesta estratégicamente en cierto lugar para inmortalizar determinadas frases es, cuanto menos, sospechosa); la parcial revitalización del género que se logra antes del ecuador, siendo el segundo acto un cúmulo de tipicidades a cada cual más predecible que, junto a unos giros de guión excesivamente básicos, convierten la ocasión en una más a añadir al largo listado de aquellas cuya fórmula promete más de lo que ofrece, pues si bien la aproximación al tema de las reencarnaciones es aceptable al de las regresiones en absoluto; la secuencia de la inducción a un sueño profundo (recogida mayormente en el avance) es absorbente e impactante como pocas (tal vez se pueda equiparar, salvando las distancias, a la de la notable El último escalón), ejemplificando el tono que debería imperar en el resto de largometraje.
Lo peor: la pertinente e interesada difusión del rumor acerca de la revisión del montaje final porque, al parecer, el primero era demasiado aterrador para exhibirse en salas comerciales (los responsables que llevaron a cabo las proyecciones antes del estreno oficial en cines aseguraban que el impacto era tal que los abandonos eras constantes y numerosos), una noticia que resulta tan ficticia e ilusoria como la propia cinta; la defensa a ultranza (debidamente cuestionada a la postre) de que el amor puede con cualquier mal sin importar el origen éste (la vertiente psicológica deja paso a una metafísica que, aunque atrae más, termina por desencantar de igual modo), un alegato tan típico como la mayoría de reminiscencias (llámense plagios u homenajes según bajo qué prisma se analice), tanto argumentales como estilísticas que desembocan en la disyuntiva maternal de rigor; el prodigio al que hace alusión el título no se ve reflejado en ningún aspecto técnico cabiendo destacar, en otro orden de apartados, la excelente labor de Taylor Schilling y Jackson Scott en su relación maternofilial, postulándose el último el heredero natural de Haley Osment (el inolvidable infante de El sexto sentido) al tener el don de estremecer con solo aparecer en pantalla gesticulando las emociones.