Título original: Gangchae Año: 2026 Nacionalidad: Corea del Sur Duración: 123 min. Género: Suspense, Terror Director: Yeon Sang-ho Guión: Kyu-Seok Choi e Yeon Sang-ho Reparto: Jun Ji-hyun, Koo Kyo-hwan, Kim Jong-tae, Hailey Yoomin-yang, Kim Hyung-mook, Ji Chang-wook, Shin Hyun-bin y Kim Shin-rok
Sinopsis
Una conferencia se convierte en un caos cuando un virus que muta rápidamente transforma a los infectados obligando a las autoridades a sellar las instalaciones con los supervivientes atrapados en su interior...
Valoración
Lo mejor: la introducción de elementos como sensibilidad auditiva e interacción telequinética de forma asombrosamente natural dota de cierta originalidad a la cinta, recordando a clásicos como La invasión de los ultracuerpos o Scanners más que al subgénero zombie propiamente dicho con tintes de body horror; la combinación de acción e historia funciona a las mil maravillas, dividiéndose con precisión de cirujano ambas vertientes para mantener al espectador en constante atención e interés al tiempo que se le desvela la verdadera intríngulis de la trama con sugerentes e inauditos recursos; la presentación de los caricaturescos personajes se consuma tan rápida como efectivamente, plasmándose las respectivas características conductuales con tino al igual que las interrelaciones que los unen o alejan sentimentalmente.
Lo peor: la inteligencia colectiva como propulsora de la evolución definitiva a partir de la compartición de información para suprimir barreras empáticas suscita recelo, sobre todo por el eterno debate moralista que ello implica atendiendo a las terribles consecuencias que implicaría; el bioterrorismo como arma para sembrar el caos a nivel global despierta profundo terror, antojándose perfectamente viable a corto plazo; la reiteración de las escenas con contenido violento consigue que uno se pregunte si la duración no debiera modificarse con un mejor montaje, limitándose los prometidos litros de sangre a escasos para quienes esperan un festival gore al uso al primar la tensión sostenida abordando no obstante temas tan controvertidos como el abuso de poder o el bullying estudiantil de muy trivial manera.