Rabies 24-08-2017 01:01 (UTC)
   
 

Rabies
(Aharon Keshales y Navot Papushado, 2010)


Rabies




Ficha técnica


Título original:
Rabies
Año:
2010
Nacionalidad:
Israel
Duración:
87 min.
Género:
Drama, Suspense
Director:
Aharon Keshales y Navot Papushado
Guión:
Aharon Keshales y Navot Papushado
Reparto:
Ran Danker, Henry David, Ania Bukstein, Yael Grobglas, Ofer Shechter, Liat Har, Yaron Motolla, Menasche Noy, Efrat Baumwauld, Danny Geva, Lior Ashkenaz, Efrat Raiten, Kaveen Ophir y Dror Keren


Sinopsis


Varias personas se ver
án envueltas en una serie de conflictos originados por la presencia de un psicópata que ha repartido trampas por el entorno.


Crítica


Antes del espectacular éxito de Big bad wolves y no poder pasar desapercibidos por donde transiten, previamente a cosechar un sinfín de premios por una de las cintas más inolvidables de la historia del séptimo arte declarada la preferida del maestro Quentin Tarantino, la dupla formada por Aharon Keshales y Navot Papushado firmó Rabies, un título de menor repercusión (ha sido a raíz de ésta última que nada menos que cuatro año después de circular por festivales especializados se ha efectuado la edición patria en formato doméstico bajo la horrenda traducción de Rabia asesina) en el que ya demostraban cuan interesante mezcla de comedia y suspense puede surgir de un par de mentes privilegiadas sin limitarse a recopilar clásicas ideas sino reconvertirlas hasta tornarlas actuales y novedosas; por norma general los debuts siempre son complicados y más si son compartidos, pero no es el caso, la pareja israelí parte de las directrices del género de terror (a saber, atractivas féminas, incautos amigos, omnipresente psicópata e ineficientes oficiales entre otras) para desdoblarlas con negro humor y bizarro ingenio, confeccionando una sátira del mismo que entrelaza temas tan plurales como corrupciones sindicales, abusos autoritarios, relaciones incestuosas e infidelidades amorosas, entre muchos otros.

Rabies  Rabies
La hora y media escasa de duración del metraje se podría considerar frenética, con un demencial ritmo que filtra las claras ideas de sus responsables en justas cantidades, no sobresaliendo ni quedándose atrás nadie del reparto funcionando sus respectivas aportaciones a nivel coral maravillosamente (es por ello que en el siguiente resumen no se entra en calificaciones individuales), y es que no hay protagonistas, la unión de todos los participantes conforman un único todo, desarrollándose alguna trama entrelazada de forma escasa (da la sensación que la del asesino podría haber dado mucho más de sí) pero concisa combinándose momentos previsibles con otros inesperados, lo cual concuerda cabalmente con la intención primordial de los realizadores, hacer ver que las sospechas siempre son certeras y no siempre tiene por qué ser así; ésta humilde producción cautivará a propios y extraños (a los simpatizantes de este estilo de obras mucho más que al resto, por supuesto), abundando las referencias al genio del celuloide mencionado en el párrafo preliminar (sin ir más lejos el disparo que ajusticia a cierto indeseable amputándole dos dedos de la mano) para poner de manifiesto que, cuando las cosas pueden ir mal, acaban peor, llevándose hasta la exageración tan poderosa locución en determinados compases no recomendables para estómagos delicados ni mentes discriminatorias, denotando la proyección que antes se sospechaba y ahora se conoce poseen los autores, propensos a reivindicarse (concluye el presente trabajo la frase “qué mierda de país”).

Rabies  Rabies
Cuatro amigos, el sosegado Mike (Ran Danker), el simpático Pini (Henry David), la impetuosa Adil (Ania Bukstein) y la inocente Shirt (Yael Grobglas), viajan en coche (el destino le es desvelado al público) cuando, en un despiste fruto de las distendidas conversaciones que mantienen, atropellan a Ofer (Ofer Shechter), un veinteañero adinerado recientemente fugado de su casa (tanto un detalle como otro son irrelevantes pero son proporcionados e igualmente aquí se hace lo propio) que, tras recuperarse del incidente, les implora le ayuden a auxiliar a su hermana Dali (Liat Har), víctima de un cruel psicópata (Yaron Motolla) que, enfundado en un mono de mecánico, ha armado trampas (pozos, cepos, minas y otras menos ortodoxas) repartiéndolas por toda la reserva natural por la que transita la carretera por la que circulaba el grupo; paralelamente, una pareja de guardabosques, el caritativo Menasche (Menasche Noy) y la incitadora Rona (Efrat Baumwauld), se encuentran comprobando la calidad del bosque cuando, de repente, descubren el cuerpo de la citada presa yaciendo inconsciente entre ramas caídas, por lo que la recogen y se disponen a portarla a un lugar seguro en el que atenderla curativa y médicamente.

Rabies  Rabies
Para complicar más la tensa situación que la coincidencia de todos ellos, por diversas causas del caprichoso azar, un par de inoperantes agentes de la ley, el temerario Llubal (Danny Geva) y el reflexivo Danny (Lior Ashkenaz), entran en acción con aires de superioridad y bondadosos propósitos respectivamente para entablar un comprometido intercambio de palabras con las dos chicas del cuarteto principal, evidenciándose la poca profesionalidad de unos (no conocen ni los protocolos básicos de actuación policial) y la mayúscula repulsión que éstos despiertan en las otras (mostrarse sumisas no se baraja como una elección factible); las vidas de los once penderán de un hilo al suceder a las naturales causas unos desastrosos efectos, consecuencias motivadas por confusiones, desconfianzas, desconocimientos, discusiones y venganzas que harán que lo más importante sea sobrevivir y, aunque todo haga imaginar que no hay esperanza ni piedad, sólo dramáticos devenires, soñar con poder comprobar un día más cuán desequilibrado (el constante y desquiciante movimiento de la cámara también lo es, valga decirlo) está el mundo...

Rabies  Rabies
Con tantos matices como la partícula “eo”, a la que añadiéndola según qué letra del abecedario cobra hasta nueve significados distintos, tanto adjetivales como compositivos, sustantivales y verbales (a fin de aporta detalles culturales matizar que el sexteto lo conciertan “ceo” como pez acantopterigio, “feo” como desprovisto de belleza, “geo” como miembro del grupo perteneciente a las fuerzas armadas españolas destinado a operaciones especiales, “leo” como comprender el sentido de cualquier representación gráfica, “meo” como expeler orina, “neo” como reciente, “peo” como emanar una ventosidad del vientre por el ano, “reo” como demandado en juicio civil a distinción del actor y “veo” como percibir por los ojos los objetos mediante la acción de la luz), Rabies es ejemplar en muchos aspectos, tales como el montaje (no dando apenas segundos para tomar aliento) y la fotografía (los entornos se aprovechan fastuosamente); obviando los tres deslices que más fácilmente se observan (la historia es tan rebuscada como insuficiente en aclaraciones, muchas de las reacciones de los personajes son inmensamente incoherentes dentro del contexto planteado y la situación de trasfondo en la que el verdadero terror que conlleva la falta de consenso a nivel político provoca más perturbación entre la ya de por sí trastornada sociedad no se exprime tanto como pudiera hacerse), el filme brinda un entretenimiento tan grande como la dosis de sangre (y, por consiguiente, violencia) que desde el principio se espera y que a medida que avanza se da, suponiendo una cinta de suspense muy amena y aconsejable.



Daniel Espinosa




 
  Menú
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Últimas publicaciones

Rings

Raw

Pet

  Publicidad
  Forma parte de Cementerio de Notícias

Colabora


=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=