Misión imposible: Protocolo fantasma 13-12-2017 01:44 (UTC)
   
 

Misión imposible: Protocolo fantasma
(Brad Bird, 2011)


Misión Imposible: Protocolo fantasma




Ficha técnica


Título original:
Mission impossible: Ghost protocol
Año:
2011
País:
EEUU
Duración:
133 min.
Género:
Acción, Fantástico
Director:
Brad Bird
Guión:
Josh Appelbaum y Andre Nemec
Reparto:
Tom Cruise, Jeremy Renner, Simon Pegg, Paula Patton, Michael Nyqvist, Vladimir Mashkov, Josh Holloway, Anil Kapoor, Léa Seydoux, Tom Wilkinson, Miraj Grbic, Ivan Shvedoff y Brian Caspe


Sinopsis


Acusado de atentado terrorista con bombas contra el Kremlin, el agente del IMF Ethan Hunt se ve desautorizado junto con el resto de la organización al iniciar el Presidente el “Protocolo fantasma”; sin poder contar con recursos ni apoyo, Ethan deberá encontrar el modo de restaurar el honor de su organización e impedir un nuevo ataque.



Crítica


Cinco largos años hemos tenido que esperar los seguidores de la exitosa franquicia Misión imposible para que se lanzara la nueva entrega de la misma; al fin ha llegado ese ansiado momento y podemos disfrutar de una secuela verdaderamente interesante (no tanto en el apartado argumental, que sigue los patrones de las anteriores, como en el visual, impresionante como nunca antes), que hace uso de la más moderna tecnología para brindarnos un espectáculo irrepetible que no defraudará en absoluto a los fieles seguidores de la saga y que encandilará al resto de público por su frenético desarrollo); además, el protagonismo vuelve a recaer sobre el mundialmente conocido y elogiado (así como querido) Tom Cruise, que parece haber dejado de lado (al menos en parte) la cienciología de la que tanto se enorgullece para estar presente en ésta odisea aventurera tan personalmente suya (en este punto cabe recordar que inicialmente la iba a protagonizar Brad Pitt, ya que la desbordante vida del actor americano hacía absolutamente inviable su elección).

Misión Imposible: Protocolo fantasma   Misión Imposible: Protocolo fantasma
Si en la primera entrega (obra de Brian de Palma) la elegancia y la precisión estilística fueron fundamentales a la hora de fijar las bases estéticas de la franquicia, en la segunda se aplicó certeramente los postulados del mejor cine de acción importado de Hong Kong (vía John Woo, el director de ésta) y ya instalados en el nuevo milenio las reglas del juego cambiaron y la ficción televisiva comenzó a influir en las pautas de conducta de ciertos productos cinematográficos (hecho por el cual el producto lo firmó J.J.Abrams, el nuevo gurú del cine concebido como puro espectáculo), en esta ocasión la apuesta es menos obvia pero más valiente, resultando un producto más que decente pero por debajo de las expectativas (tal vez inalcanzables); me refiero a defraudación parcial porque el director de animación Brad Bird (que hasta el momento se había circunscrito dentro de ese género y que realiza ahora su primera película de acción con personajes reales) ha sacrificado la innovación que podía haber atribuido al proyecto para ofrecernos un mayor detenimiento explicativo en las acciones (y las motivaciones de los personajes) y una estructuración de la trama más ordenada, pero utilizando las tácticas que ya se pudo ver en sus predecesoras (lo que le resta originalidad y, por consiguiente, un más que notable interés).
Misión Imposible: Protocolo fantasma   Misión Imposible: Protocolo fantasma

Ethan Hunt (el inmortal y especialmente implicado Tom Cruise, que retoma su papel protagonista por excelencia y a su vez decide ser el productor del filme demostrando las enormes expectativas que tiene respecto a éste, por el que también ha apostado fuertemente J.J.Abrams con idéntica involucración) es un prisionero de una lúgubre cárcel de alta seguridad situada en Rusia, siendo el motivo de que esté preso es la atribución en su persona del asesinato a sangre fría de los seis responsables de la (supuesta) muerte de su mujer Julia (Michelle Monaghan, que coprotagonizó la tercera parte y en ésta lleva a cabo una pequeña pero relevante aparición al término de la historia) años atrás; la IMF (organización de espías para la que trabaja el protagonista desde tiempos inmemoriales) está al borde del abismo, por lo que decide, en un último y desesperado intento de lavar la imagen que ha hecho que se encuentre en tal tesitura, liberar a Ethan con todos (aunque pocos) medios aún disponibles y, para lograr el objetivo, un nuevo equipo especializado en infiltración y rescates, la dupla compuesta por Benji Dunn (Simon Pegg, menos caracterizado que de costumbre y al que cuesta seguir en pantalla sin su hasta el momento inseparable compañero Nick Frost, que también aparece en solitario en la recientemente estrenada y sumamente aconsejable Attack the block) y Paula Patton (la bellísima Jane Carter, que vuelve a ejercer de secundaria de forma extraordinaria tras su memorable papel en la inteligente Déjà vú), se encargará de los detalles técnicos y estratégicos; al trío destinado a devolver la fama y posibilidad de futuro a la compañía se unirá William Brandt (Jeremy Renner, algo tosco pero convincente), quien tras la muerte del secretario de la IMF (Tom Wilkinson, espléndido como de costumbre a pesar de su insignificante participación) momentos después de comunicar al grupo la entrada en vigor del Protocolo fantasma” (operación que da sentido al título de la cinta) por el que ningún miembro de la organización tiene mandatos pero tampoco protección, se ve obligado a apoyarles en todo lo que precisen, por lo que los cuatro comenzarán una trepidante misión (más imposible que nunca) alrededor del mundo para salvar a los Estados Unidos de un ataque nuclear proveniente de Rusia (de este modo el conflicto toma aires bélicos, recordando épocas poco ficticias pasadas en las que ambos países estaban enemistados por completo) y, así, el espectador será testigo de la peligrosa huída del país ruso, las inimaginables adversidades (tanto del ejército responsable de la protección de la torre más alta del mundo, el Burj Khalifa, como de la propia climatología del lugar, encabezada por una tormenta de arena que cobra tintes apocalípticos) que presenta Dubái y los interminables a la par que laberínticos pasillos que conforman el Kramlin (en la India más amenazante que se recuerda), todo ello para impedir que una nueva guerra nuclear estalle y dos de los países más poderosos del mundo entren de nuevo en conflicto (así, la misión principal de remontar el vuelo de la compañía queda en un segundo plano).
Misión Imposible: Protocolo fantasma   Misión Imposible: Protocolo fantasma
Se trata de un producto calculado al milímetro, en el que no pasa desapercibido el itinerario viajero que siguen los personajes, que transita desde la vieja Europa que parece desmoronarse y que es de nuevo la fuente del conflicto (Rusia), hasta los nuevos centros de poder económico (Emiratos Árabes), haciendo una parada estratégica en la segunda mayor industria del cine mundial (India) para captar espectadores utilizando incluso a una estrella local, Anil Kapoor (descafeinado y algo fuera de lugar, merced a la repulsividad que su personaje solicita y de la que no hace gala), para dejar claras sus intenciones comerciales, aunque a pesar de esta marcada comercialidad del producto, la película se erige como una formidable propuesta repleta de acción y aventuras, aunque en ella se eche en falta la humanidad, el sentido del humor, la fragilidad de los personajes y la sensibilidad poética cotidiana que se podía esperar del director en un principio; lo que parece innegable del metraje es la arrolladora maquinaria de acción que genera, puesto que se trata de más de dos horas ininterrumpidas (salvo el primer cuarto de hora introductorio, algo soporífero) de energética y vertiginosa actividad en la que no hace falta generar suspense para encadenar de manera obsesiva escenas de pura adrenalina (como representación de la multitud de secuencias impregnadas de ésta me parecen destacables la que tiene lugar en los pasillos del Burj Khalifa, en la que un artilugio de última generación con forma de pantalla es empleado para clonar el paisaje que se esconde tras de sí, y la que ocurre en el mismo lugar al inicio de la misión, cuando Ethan debe ascender un centenar de pisos con la única ayuda de unos innovadores a la par que defectuosos guantes electrónicos de agarre).
Misión Imposible: Protocolo fantasma   Misión Imposible: Protocolo fantasma
La hipercinética presente en la cinta parece ser una manera de camuflar el escaso sentido real que posee, en la que más allá de la acción y de algunas escenas que cobran fuerza de manera independiente (que en absoluto es poco mérito, pero sí insuficiente dadas las circunstancias) sirve para poco más que para presentar a una nueva incorporación en el equipo (el personaje que interpreta Jeremy Rener), que se postula como serio candidato para relevar a Ethan Hunt (o lo que es lo mismo, a Tom Cruise en la vida real) en presumibles futuras entregas; llegados a este punto sería conveniente preguntarse si la franquicia puede tener sentido sin la aparición del actor protagonista hasta el momento, ya que el espíritu y el verdadero sentido de la saga, el alma de una película que se caracteriza precisamente por carecer de ella, es indubitablemente él (en especial por sus míticas escenas extremas en abismos verticales, una delicia visual que congela el corazón por momentos y logra conectar de forma directa con el espectador, algo nada habitual y gratificante).


Daniel Espinosa




 
  Menú
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Últimas publicaciones

La seducción

M.F.A."

Creep 2

  Publicidad
  Forma parte de Cementerio de Notícias

Colabora


=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=