La vida secreta de Walter Mitty 11-12-2017 20:46 (UTC)
   
 

La vida secreta de Walter Mitty
(Ben Stiller, 2013)


La vida secreta de Walter Mitty




Ficha técnica


Título original:
The secret life of Walter Mitty
Año:
2013
Nacionalidad:
EEUU
Duración:
114 min.
Género:
Comedia, Fantástico
Director:
Ben Stiller
Guión:
James Thurber y Steve Conrad
Reparto:
Ben Stiller, Kristen Wiig, Adam Scott, Patton Oswalt, Shirley MacLaine, Kathryn Hahn, Sean Penn, Finise Avery y Toshiko Onizawa


Sinopsis


El empleado de una editorial se evade de su gris existencia imaginando que vive grandes aventuras; un día, su sueño se hace realidad cuando recibe unas imágenes que le implican en una peligrosa misión.



Crítica


San Segismundo
reflexionaba con suma elocuencia que “sueña el rico en su riqueza que más cuidados le ofrece, sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza, sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son aunque ninguno lo entiende”, y es que el rey de los burgundios canonizado por la iglesia católica vertía así sus impresiones sobre la importancia de los buenos actos sin importar la clase social a la que se pertenezca mientras se preguntaba cuánto de realidad hay en la vida y qué parte de todo lo puede observarse es ficción; a pesar de que el calderoniano vivía encarcelado por un padre obsesionado con las profecías que le advirtieron sobre la crueldad de su hijo ello no le impedía cuestionarse existencialismos varios como el citado, del mismo modo que lo hace en La vida secreta de Walter Mitty el personaje protagonista cuyo nombre concluye dicho título, quien al igual que en su primera aparición en el relato original de James Thurber permanece atrapado en su aburrida rutina mientras su mente lo transporta constantemente a diferentes y trepidantes aventuras que lo convierten, trazando paralelismos con la conjetura del santificado soliloquio, en un intrépido reprimido que se limita a divagar para no comenzar a plantearse seriamente desparecer de la faz de la tierra.
La vida secreta de Walter Mitty  La vida secreta de Walter Mitty
En el que supone su regreso direccional a la gran pantalla tras cinco años (si bien en este período ha ejercido como tal en la serie televisiva Stiller & Meara), Ben Stiller realiza su particular revisión de la película homónima datada de mil novecientos cuarenta y siete obra de Norman McLeod que era a su vez la adaptación del libro anteriormente citado, por lo que la primera impresión que suscita la cinta  es la de la carencia total de los dos componentes que precisamente debieran representarla, imaginación y originalidad, así que sin tales elementos el trabajo no deja de ser una nueva comedia romántica (el segundo aspecto disfrazado de moralina barata acerca de los caprichos del libre albedrío) más, puede que incluso más pretenciosa de lo que debiera, desarrollada mediante una sucesión de percales que no resultan convincentes en búsqueda de una profundidad que deviene artificial, terminando por ahogar la interpretación del actor principal (es decir, el propio autor) y su arduo esfuerzo de trasmitir algún tipo de emoción o valores al espectador al emplear la parodia como mecanismo satírico pero tan incoherente que es muy difícil de concebirlo como serio al llevarlo todo hasta el extremo; a pesar de todo, cabe destacar el atrevimiento de buscar congraciarse con aquellos que tildan sus trabajos de absurda hipocresía manteniendo la esencia básica del libro sobre una persona mundana que anda mezclando fantasía y realidad en cada acción de su anodina savia, conformando un filme mucho más sobrio que ninguno de sus anteriores (lo cual no es muy complicado al tratarse de Tropic thunder: Una guerra muy perra y Zoolander: Un descerebrado de moda) y con ciertos destellos de calidad que hacen presagiar que, algún día, encontrará la idea brillante que lo reconcilie con sus muchos detractores, no siendo ésta la ocasión (aunque puede que s
í una de las más propicias).
La vida secreta de Walter Mitty  La vida secreta de Walter Mitty
El tímido procesador de negativos de la editorial “Life” Walter (Ben Stiller, el arrojo que denota su entusiasmo no hace sino acentuar su lado más apático al primer en su labor la exageración) consigue evadirse de su gris existencia refugiándose en su imaginación poblando en su mente la vivencia de grandes aventuras haciendo todo aquello que no se atreve hasta que un día su sueño se hace realidad a raíz de la recepción de una serie de instantáneas tomadas por el célebre fotógrafo Sean (Sean Penn, tristemente desdibujado al no poder lucirse lo más mínimo en su pequeña aportación), interesando especialmente la número veinticinco al pretender convertirse en la última portada de la hasta entonces popular revista impresa, la cual se encuentra en plena reducción de plantilla a manos del encargado de la transición Ted (Adam Scott, al principio interesante y posteriormente cargante al balbucear bromas sin cesar) al dedicarse inminente y exclusivamente al formato digital; sin embargo, la captura en cuestión ha desaparecido incomprensiblemente, por lo que el aburrido revelador, incitado por Cheryl (Kristen Wiig, la ingenuidad que asume se adecua al cometido que la ha sido impuesto pero la torna ridícula), su compañera de trabajo que apenas conoce pero por la que siente especial estima y atracción, y Todd (Patton Oswalt, pocos papeles pueden ser tan ingratos y vacíos como el que le es atribuido), su inseparable cómplice laboral, decide emprender un incierto viaje que le llevará por prácticamente la totalidad del globo terráqueo en aras de encontrar al afamado artista y que éste le aclare lo sucedido con la toma seleccionada expresa y a la postre premeditadamente por el mismo.

La vida secreta de Walter Mitty  La vida secreta de Walter Mitty
La historia resulta muy poco creíble, no en lo concerniente a la utopía que se trata de dibujar y la materialización de las ilusiones (que por otra parte es un tema demasiado recurrido para abordarlo desde un enfoque tan ingenuo como al que se alude) sino porque ya se han visto otros ejemplos en el cine afrontados desde una perspectiva mucho más atractiva sin caer en los fáciles recursos demagógicos que en ésta se atisban y, tras media hora de metraje, todo se vuelve demasiado predecible y las lecciones morales que pretende enseñar restan gran parte de una gracia que podría haber sido notablemente llevadera, encaminándola irremediablemente a un tedioso final que dejará al público indiferente pese a llamar poderosamente la atención en primera instancia ese cruce tan particular entre realidad y ensueño, el cual hacía intuir un largometraje variada pero, desgraciadamente, pasada la sorpresa inicial, se desinfla dando lugar a algo mucho más común de lo que debería teniendo en cuenta la sinopsis y temática; sorprendentemente es una vez presentadas las personalidades y sus aspiraciones (de manera bastante superficial) cuando la frialdad comienza a apoderarse de uno, no presenciando más que una sucesión de viajes y aventuras que dejan un tanto frío facilitando la confección de un desenlace de manera bastante prematura y aproximada (si bien el detalle de la última portada de la revista es bastante acertado y nostálgico dado el tono de la obra), haciendo constantes alusiones a clásicos contemporáneos como El curioso caso de Benjamin Button desde una vertiente pura e ingratamente paródica.

La vida secreta de Walter Mitty  La vida secreta de Walter Mitty
Los espectadores que quieran sintonizar con la mezcla de fantasía surrealista y comedia simpática e incluso conmovedora que propone el director tendrán su recompensa pero el resto, que considerarán que el filme es demasiado sofocante debido a la perfección que trata de plasmar, no terminarán de disfrutarla como se pretende, y es que la conexión con la humanidad que la historia guarda huye del contacto con personas reales y eso lo convierte, amén de en aburrido, en un producto de disfrute muy limitado y posiblemente sobrevalorado (constar entre las diez mejores películas del año del prestigioso listado confeccionado por la prestigiosa National Board of Review se antoja exagerado, no así la nominación al Premio a la Mejor Fotografía y Banda Sonora en los Satellite Awards 2013, pues el apartado audiovisual es un verdadero primor); es cierto que la película resulta entretenida en líneas generales y contiene algunos toques de humor que se agradecen (faltaría más siendo una comedia), pero no llega a satisfacer totalmente ninguna de las áreas que abarca y en ningún caso se puede considerar, como algunos supuestos medios especializados afirman, una digna sucesora de Forrest Gump, no haciéndose pese a ello aburrida, pues las tesituras que afronta el protagonista son bastante peculiares por sí solas, pero se echa en falta algo más de valentía e imaginación en las divagaciones mentales del mismo, las cuales quedan relegadas a un segundo (o incluso tercer) plano cuando comienza su auténtica proeza existencial, que es el campo en el que y a partir del cual verdaderamente podía haberse distinguido esta nueva La vida secreta de Walter Mitty.



Daniel Espinosa




 
  Menú
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Últimas publicaciones

La seducción

M.F.A."

Creep 2

  Publicidad
  Forma parte de Cementerio de Notícias

Colabora


=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=