El invitado 13-12-2017 01:44 (UTC)
   
 

El invitado
(Daniel Espinosa, 2012)







Ficha técnica


Título original:
Safe house
Año:
2012
País:
EEUU
Duración:
116 min.
Género:
Acción, Suspense
Director:
Daniel Espinosa
Guión:
David Guggenheim
Reparto:
Denzel Washington, Ryan Reynolds, Vera Farmiga, Brendan Gleeson, Sam Shepard, Rubén Blades, Nora Arnezeder, Robert Patrick, Joel Kinnaman, Sebastian Roche, Jake McLaughlin, Stephen Bishop, Sean Cameron, Sara Arrington, Daniel Fox, Allen Irwin y Trayan Milenov


Sinopsis


Un agente de la CIA deberá proteger al más peligroso criminal en un piso franco de la agencia hasta que pueda testificar en un importante juicio, pronto serán atacados por un grupo terrorista y tendrán que huir para esconderse en otro sitio donde puedan pasar desapercibidos; durante el camino los delincuentes intentarán por todos los medios posibles acabar con su objetivo, por lo que la relación entre protector y protegido deberá variar y convertirse en una mucho más estrecha para unificar fuerzas.



Crítica


Al parecer, el recientemente estrenado año 2012 puede hacer resurgir el subgénero de las conspiraciones y situarlo en un puesto privilegiado por encima de muchos otros; me aventuro a pronosticar dicha afirmación basándome en dos hechos, el abrumador éxito de El topo (cinta dirigida por Tomas Alfredson y protagonizada por un reparto estelar encabezado por el siempre convincente y empático Gary Oldman, cuya temática se asemeja a la del filme objeto de la crítica) y el estreno de El invitado, un thriller sin complejos de acción de origen sueco y raíces chilenas (cuyo director, Daniel Espinosa, no comparte nacionalidad pero curiosamente sí coincide en nombre y apellido con un servidor) que deja sin aliento en gran parte de su desarrollo, un aspecto muy positivo (prácticamente una hazaña) tratándose de una película cuya extensión temporal alcanza prácticamente las casi dos horas de duración.

El invitado   El invitado
Matt Weston (un formidable Ryan Reynolds, que sin embargo muestra su cara más vanguardista en el tramo final de la trama cuando acontecen escenas propias de un anuncio de televisión) es un agente encubierto de la CIA bajo las órdenes del responsable de seguridad de dicha entidad David Barlow (Brendan Gleeson, quien interpreta de forma magistral un personaje complicado y altamente cambiante) encargado de ocupar el puesto de controlador en un piso franco ubicado en Sudáfrica destinado a interrogar (mediante métodos lícitos e ilícitos) a los delincuentes que deambulen por dicha zona a la espera de ser trasladados a Estados Unidos para que se les juzgue oportunamente, deseando únicamente que le asciendan para poder comenzar una vida mucho más hogareña junto a su actual pareja Ana Ramos (Nora Arnezeder), pero la llegada de un nuevo habitante al lugar le impedirá cumplir sus sueños (al menos temporalmente); el recién llegado con la etiqueta de altamente peligroso es Tobi Frost (un impasible como de costumbre pero, para no desentonar lo más mínimo con su tónica habitual, magnífico Denzel Washington), un sofisticado y experimentado traficante de información (anteriormente un imprescindible efectivo de la CIA) que se ve en la obligación de entregarse al consulado estadounidense situada en dicha región geográfica para evitar ser extorsionado por unos crueles criminales que le acechan con la finalidad de apropiarse de su última adquisición, una lista negra con el nombre de numerosos integrantes de las más importantes organizaciones de defensa a nivel mundial (no considero relevante desvelar este dato porque en ningún momento se nos oculta, y en todo en caso apenas es relevante para el conclusivo desenlace).
El invitado   El invitado
Precisamente coincidirán en dicho piso franco, debiendo el integrante del gobierno estadounidense salvaguardar la estancia del implacable e inalterable delincuente, por lo tanto éste se convertirá en el invitado del primero (he aquí el origen y a su vez fundamento del título del metraje); sin embargo, la teóricamente sencilla tarea se verá alterada por la inclusión en el edificio de la banda terrorista anteriormente citada, situación ante la cual Tobi decidirá ocultar el archivo que porta de las formas más inverisímiles posibles (éste presenta la forma de un microchip, por lo que es fácilmente mutable la manera de ocultarlo) a la vez que Matt se verá obligado a ponerlo a salvo hasta poder entregarlo a las autoridades pertinentes (amén de ser una orden directa proveniente de su superior, considera imprescindible que así sea, ya que de lo contrario su misión habrá resultado un fracaso absoluto); ambos emprenderán un viaje, huyendo del lugar e iniciando una frenética aventura que se verá envuelta de intriga, conspiraciones e insanas dosis de acción (las escenas persecutorias abundan a lo largo de la trama, así como ingentes cantidades de proyectiles dirigidos hacia los diversos personajes que se suceden en la misma), lo que significará el trabajo más complicado en la carrera de Matt pero también el más revelador, brindándole la oportunidad de descubrir el oscuro entramado que su organización oculta (una red de mentiras y secretos fácilmente creíbles e incluso identificables merced a la vorágine de encubrimientos y reproches).
El invitado   El invitado
Tal vez la historia en sí misma no resulte novedosa (de hecho decenas de cintas siguen la misma tónica, sin ir más lejos y teniendo como supuesto antagonista al mismo actor tenemos la insatisfactoria Asalto al tren Pelham 1, 2, 3), pero la forma en que el director plasma ésta en la pantalla sí lo es, al igual que la imposiblemente cuantificable adrenalina que va suministrando paulatinamente al espectador (solamente comparable a la laureada The yellow sea, aunque ésta fuese mucho más visceral); además, la contundente banda sonora hace que nos sumerjamos sin apenas darnos cuenta en la historia, algo a lo que contribuye enormemente un desarrollo argumental que deja en evidencia al cine más espectacular que uno pueda imaginar o cocnebir (seguramente ávido de motivos sustanciales y vilmente narrado para aumentar de forma incomprensiblemente la teórica emoción que se busca infundir) y filma por completo la posible y viable competencia.
El invitado   El invitado
Todo, absolutamente todo en El invitado, tiene una razón de ser, y es que Daniel  Espinosa ha sabido exprimir las dotes interpretativas de los dos protagonistas (por no hablar de los actores secundarios, de tanto renombre como Vera Farmiga o Robert Patrick) de su, hasta el momento, obra más internacional para alcanzar el máximo detalle interpretativo posible; no obstante, lo más admirable del filme es la puesta en escena, sencilla pero absorbente, cotidiana pero estelar, una mezcla de recursos que no hacen sino brindarnos la oportunidad de disfrutar del mejor cine de acción con una evolución de los personajes comprensible (la de Matt es sencillamente increíble, madurando profesionalmente al mismo tiempo que lo hace su relación con Tobi al no tener más opción que aliarse a su persona para intentar seguir con vida) y una conclusión algo comercial pero efectiva y cuanto menos disfrutable.


Daniel Espinosa




 
  Menú
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Últimas publicaciones

La seducción

M.F.A."

Creep 2

  Publicidad
  Forma parte de Cementerio de Notícias

Colabora


=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=