El dictador 23-06-2017 15:21 (UTC)
   
 

El dictador
(Larry Charles, 2012)


El Dictador




Ficha técnica


Título original:
The dictator
Año:
2012
Nacionalidad:
EEUU
Duración:
83 min.
Género:
Comedia, Drama
Director:
Larry Charles
Guión:
Alec Berg, David Mandel, Jeff Schaffer y Sacha Baron Cohen
Reparto: Sacha Baron Cohen, Anna Faris, Ben Kingsley, Jason Mantzoukas, John C.Reilly, Megan Fox, Bobby Lee, Kevin Corrigan, Olivia Dudley, Sayed Badreya, Adeel Akhtar, Rizwan Manji y Aasif Mandvi


Sinopsis


Un dictador decide arriesgar su vida para evitar a toda costa que la tan temida democracia llegue a su país; al mismo tiempo, encontrará el amor, un sentimiento que no le coaccionará a la hora de actuar como sea preciso para conservar el poder y el control sobre sus súbditos.



Crítica


El camaleónico actor norteamericano (aunque pueda parecer mentira a juzgar por los dardos envenenados que lanza directamente a dicha nación esa es la procedencia del mismo) Sacha Baron Cohen vuelve a enamorar a la cámara (tanto delante como detrás, ya que también firma parte del guión) para convertirse (de nuevo) en un personaje sagaz pero entrañable, y es que ningún otro creador ha sido jamás (y difícilmente lo será) capaz de cargar con tanta fuerza y con tanta racionalidad (dentro de la locura que supone la producción en sí misma) contra los preceptos morales que son bandera del gobierno americano y aun así, no sólo salir indemne sino disfrutar de un estatus de estrella (extravagante, eso sí) con igual condición que muchos de sus compañeros de profesión; lo cierto es que salvo Ali G anda suelto todas las películas pergeñadas por el actor se convierten en auténticas bombas (terroristas) del humor más salvaje, irreverente y brillante que ha brindado la comedia americana moderna, y es que el formato mockumentary (ya empleado en Borat y Bruno, cintas que le dieron fama y prestigio internacional gracias a su despiadado talante y a su capacidad para sobrepasar cualquier código ético conocido) parece estar ingeniado para él, ya que la controversia que suponen sus caracterizaciones resultan tan polémicas como refrescantes (aún cayendo constantemente en tópicos y multitud de obviedades, detalles que a un servidor son los que menos agradan y a la postre se convierten en los motivos de la mediana nota atribuida a los trabajos).

El Dictador   El Dictador
El almirante general Haffaz Aladeen (Sacha Baron Cohen, poco más hay que añadir al extenso primer párrafo anterior) es el dictador de la República de Wadiya, quien intenta evitar a toda costa que la tan temida democracia llegue a su país, al que ama con la misma virulencia que oprime; para ello deberá viajar a Estados Unidos y pronunciar un discurso al respecto en la ONU, lugar al cual se dirige con su inseparable secuaz Tamir (Ben Kingsley, soberano como siempre aunque el papel no encaje en absoluto con él), que le traicionará y dejará en manos del mayor diligente patriótico (John C.Reilly, que en su intento por agradar consigue únicamente desesperar), quien no duda en torturar y hacer que nadie pueda reconocerlo desde ese momento y por ende destronarle y forzar que un sustituto suyo firme la paz democrática (a partir de entonces entrarán en juego los dobles, figuras que tan populares han sido en la historia americana y que en la cinta cobran una relevancia superlativa).
El Dictador   El Dictador
Con la ayuda de Zoey (Anna Faris, una de las integrantes de las cuatro entregas de Scary movie y declarada como no participante en la quinta, cambiada por completo y aparentemente masculina más allá de lo requerido), una joven a la que conoce en una de las manifestaciones contra su régimen, y una de sus antiguas víctimas (Jason Mantzoukas, puede que reiterativo pero cuanto menos correcto), emprenderá una serie de acciones con el fin de desenmascarar la mentira al mismo tiempo que descubre el amor (la compenetración amorosa que sufre con Zoey en mitad de un parto improvisado es delirante a la par que desternillante), aunque tal sentimiento no le impedirá actuar como sea preciso con tal de mantener su poder y superioridad y es que, al fin y al cabo, se trata de un dictador en su particular lucha contra la democracia.
El Dictador   El Dictador
Acompañan al hombre de las mil caracterizaciones en el reparto, además de las celebridades ya mencionadas, Megan Fox (operada y estropeada, tanto en lo físico como en lo interpretativo aunque esta última faceta se limite a una supuesta felación y cobro por la misma), Bobby Lee (inmejorable y gracioso, e incluso homosexualmente creíble) y Edward Norton (fugaz aparición el que protagoniza y por lo tanto no valorable), intérpretes que en el panorama moderno del séptimo arte son emblemáticos y que han decidido participar, en mayor o menor medida, en El dictador, otro hecho que demuestra el interés que suscita la dupla formada por el actor protagonista y el director a pesar de convertirse en un llamamiento radical y constante al machismo (“¿vas a tener un hijo o un aborto?”, es una de las cuestiones más potentes y controvertidas que el director plantea, a través de Zoey, cuando ésta está embarazada de él).
El Dictador   El Dictador
La sociedad biempensante americana, tanto demócrata como republicana, es caricaturizada de excelente forma a fin de poner de manifiesto las ridiculizaciones al extranjero (una de las frases más relevantes al respecto es “todos son árabes, los chinos, los negros, los hispanos y los judíos, vaya, cualquiera que no sea norteamericano es un árabe para nosotros”), las humillaciones a sus costumbres y a su religión, la popular ignorancia frente a la tecnología y, en definitiva, una cruel (pero verídica) crítica hacia los códigos que rigen la sociedad americana; si bien merecidos son los elogios para el reiterado Sacha Baron Cohen, no menos los son los respectivos hacia Larry Charles, director de la trilogía del despiporre escatológico por excelencia formada por Borat, Bruno y El dictador, quien vuelve a expresar en tono de sátira (subgénero lírico que expresa indignación hacia alguien o algo que podría aplicarse en su reconversión cinéfila al caso) provocadora y mordaz (esta vez centrada en el mundo de la política, basándose en la novela Zabibah y el rey, atribuida al fallecido Saddam Hussein) su ácida y destructiva opinión global, y es que el director no pretende con ésta su propuesta resolver situaciones que acontecen en la realidad, sino plasmarlas en la pantalla y que cada uno extraiga sus propias conclusiones al respecto, poniendo en entredicho los dos extremos que siempre intervienen en un conflicto magnificando el popular dicho que versa sobre la culpabilidad de las partes sosteniendo que ni una ni otra albergan la verdad absoluta.


Daniel Espinosa




 
  Menú
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Últimas publicaciones

Southbound

I am not a serial killer

Tickled

  Publicidad
  Forma parte de Cementerio de Notícias

Colabora


=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=