Bellflower 23-06-2017 03:18 (UTC)
   
 

Bellflower
(Evan Glodell, 2011)


Bellflower




Ficha técnica


Título original:
Bellflower
Año:
2011
Nacionalidad:
EEUU
Duración:
106 min.
Género:
Acción, Drama
Director:
Evan Glodell
Guión:
Evan Glodell
Reparto:
Evan Glodell, Jessie Wiseman, Tyler Dawson, Rebekah Brandes, Vincent Grashaw, Zack Kraus, Keghan Hurst, Alexandra Boylan, Bradshaw Pruitt, Brian Thomas Evans, Britta Jacobellis y Ceaser Flores


Sinopsis


Dos amigos se han ayudado de las películas para crear un arsenal de armas y modificar coches para, en caso de que comience la guerra nuclear, poder defenderse en condiciones; cuando uno de ellos se enamore y se acabe rompiendo ese amor, se darán cuenta de que no sólo un desastre nuclear puede desencadenar el Apocalipsis.



Crítica


Como si del mismísimo Quentin Tarantino se tratase (salvando las distancias), Evan Glodel divide su primer filme, intenso y magnífico, en capítulos (aunque no tan enrevesados como el maestro citado suele llevar a cabo, sino explicativos a través de saltos temporales); pero es que el director no solamente se limita a dirigir su primera obra, sino que escribe y, lo más sorprendente, protagoniza de forma extraordinaria el metraje, resultando ser un director, guionista y actor polifacético que maravilla.

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Woodrow (el propio Evan Glodel, increíblemente creíble e impredecible como su propio personaje) y Aiden (Tyler Dawson, algo ausente pero más que correcto en los momentos cumbres), un amigo suyo de toda la vida, son dos fanáticos de la saga Mad Max (protagonizada años atrás por el actualmente director Mel Gibson) que han elegido como guía espiritual dicha franquicia para construir armas (su obsesión reside en fabricar un lanzallamas casero, potencialmente peligroso como podremos comprobar en una insólita, al igual que el resto del filme, secuencia) y personalizar su vehículo (el Medusa, en evolución imaginativa constante) con el objetivo de convertirse en los amos del mundo cuando 
una figurada hecatombe nuclear provoque un cataclismo.
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Una noche, bebiendo en una de las mesas del bar que suelen frecuentar, Woodrow conoce a Mily (Jessie Wiseman, otra actriz muy a tener en cuenta en el futuro) en un concurso de comer cucarachas, embarcándose junto a ella en un viaje por la carretera, cruzando medio país; él termina perdidamente enamorado, mientras que ella le advierte desde el primer momento que le traerá problemas y que la mejor decisión es no intentar la relación de pareja; el fin del mundo que tantas veces han imaginado tendrá lugar al generarse una serie de sucesos a cual más dramático, al mismo tiempo que Woodrow descubre que un corazón roto puede desencadenar la más brutal de las venganzas promovida por la ira (la acción que lleva a cabo contra la posterior pareja de la chica es sencillamente irrepetible, de una demencia tal que hipnotiza sin remedio).

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Bellflower
, tan inclasificable como genial, es una de esas películas que dan sentido al Sitges Film Festival (festival en el que se proyectó, con una acogida inmejorable, la película de Evan Glodel, y recibiendo finalmente un más que merecido premio a la Mejor Película por parte del Jurado Carnet Jove), una producción en la que conviven la comedia romántica y la acción más trepidante con aires fantásticos, fruto del odio y la sobredosis de testosterona (así como de alcohol y otras drogas) que va padeciendo el protagonista, una mezcla explosiva que genera un clímax polémico y desemboca en un final abierto e imaginativo, dejando al espectador formular sus propias conclusiones acerca de lo sucedido.
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Preparaos para disfrutar (si tenéis la ocasión) de una cinta que borra por completo los límites entre el cine amateur y el profesional (la fusión de ambos estilos perfectamente identificables es contínua), un metraje en el que las interpretaciones y la estética se fusionan con un hilo argumental apasionante y cautivador; a mi entender, se trata de la revelación de la recientemente finalizada 44 edición del Sitges Film Festival, que trae consigo reminiscencias a El Club de la Lucha y recuerda en muchos aspectos (especialmente el trato que la propia paranoia recibe) a la controvertida y polémica A Serbian Film
ago tan cierto como plausible.


Daniel Espinosa




 
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